1. Cambio frecuente entre tareas: Cuantas más tareas haya simultáneamente en curso, más a menudo tendrán que cambiar de contexto los miembros del equipo, lo que reduce la eficiencia.
2. Cuellos de botella ocultos: Si la etapa «En prueba» está sobrecargada, esto no se percibe hasta que se vuelve crítico. El límite WIP hace visible este problema.
3. Ciclo largo de ejecución de tareas: Las tareas pueden permanecer «colgadas» en el proceso durante semanas, aunque formalmente se esté trabajando en ellas.